Uno x Uno en Argentina; la figura, la clave y el árbitro
Mascherano fue la nota más alta del seleccionado argentino.
Sergio Romero: (6) Respondió a cada intento chileno y brindo seguridad
Pablo Zabaleta: (5) Como que no se animó a resolver cuando pudo ser decisivo
Martín Demichelis: (6) Firme, líder para salir jugando
Nicolás Otamendi: (7) Consolidado, muy sacrificado, exponiendo todo su cuerpo siempre
Marcos Rojo: (6) Corazón y carácter. Pareció ser penal un agarrón que le hicieron en el final
Lucas Biglia: (5) Mejor sin la pelota que con la misma. Le faltó acomodarse
Javier Mascherano: (8) Titánico, descomuncal, los cimientos del equipo. Consolida su imagen de imprescindible más que nunca
Lionel Messi: (5) Lejos del área, muy perseguido por rivales chilenos que no lo dejaron en paz, con faltas y artimañas.
Javier Pastore: (6) Por momentos fue el único que la pidió para quitarle responsabilidad a Messi. Intentó jugar con profundidad
Di María: (5) Se fue por una lesión en un partido donde pudo sacar provecho de su velocidad
Sergio Agüero: (6) Descomunal esfuerzo para buscar la pelota. Bien en lo táctico presionando
Ezequiel Lavezzi: (5) Embarullado. Sacrificado pero sin incidencia.
Gonzalo Higuaín: (3) Desdibujado, desaprovechó una nueva oportunidad para ser de los indiscutidos. Estigmatizado
Ever Banega: Displicente por momentos, queda en claro que no es enganche ni puede rendir como Pastore de espaldas al arco. Error de Martino.
LA FIGURA
Javier Mascherano. Un león como siempre, hasta la última gota de sudor. Equilibrista, expeditivo, siempre a la altura de las circunstancias.
LA CLAVE
Vital marca al limite de la falta sobre Messi no dejó soñar. Se suprimieron, se conocían, fueron intensos y al final terminó siendo un partido más entretenido que bien jugado.
EL ARBITRO
Wilmar Roldán (Regular)
TODAS LAS FRASES DE MARTINO
-“Nos toca vivir una situación similar a un año atrás pero los jugadores lo hicieron muy bien, con mucha entrega y honestidad”.
-“Argentina lo mereció un poco más pero en los penales no nos tocó”.
-“Esto es una cuestión de dos equipos. Argentina no brilló pero Chile tampoco. El equipo más goleador del torneo casi no nos generó situaciones”.
-“Fue más lo que nos neutralizamos que lo que pudimos jugar. Nos faltó poder convertir esas tres opciones poder convertir”.
-“Una cosa es no poder ganar una final y otra pensar que hay que cambiar a los 23 futbolistas”.
-“Voy a seguir contando con estos 23 y algunos más, pero no significa nada respecto al futuro”.
-“Tuvimos situaciones muy claras que podrían haber cambiado el partido”.
-“El día de mañana me lo imagino igual y con los mismos futbolistas”.
-“Lavezzi por Di María no lo buscamos, queríamos un delantero en ese lugar porque era un puesto de salida. Queríamos que defendiera como volante y atacara como wing, lo hizo muy bien”.
-“A Higuaín lo metí por el Kun que estaba cansado y por sobre Tevez por la talla, para que los demás puedan buscar la segunda pelota”.
-“Banega entró porque Pastore se fue apagando en el segundo tiempo. Ever siempre había rendido en ese lugar y juega en los tres lugares del medio sin problemas. Me pareció lo más lógico”.
-“Messi estuvo controlado, el Kun también. Pero también Valdivia y Alexis Sánchez. Debió ganarlo Argentina”.
-“Hay mucho margen para seguir creciendo. Si se toma en cuenta el tiempo que hemos estado juntos creo que esto es muy positivo”.
-“No vi un partido donde Chile debía ganar 4-0. Vi a dos selecciones excelentes. Ubico a Chile en un lugar de mucho privilegio a nivel Mundial. Tienen que ver qué pasó con Brasil, con España, con Alemania...”.
-“Los vamos a volver a intentar con estos futbolistas que seguramente están llorando la derrota en el vestuario”.
-“Estas derrotas no me hacen dejar de ser un tipo frío y analítico. Sigo reconociendo los méritos de los rivales, pero en los 120 minutos debió haber ganado Argentina”.
Eso sí, vale aclarar que dentro de su partido mediocre, el ex San Lorenzo participó de un par de situaciones claras. La primera, apenas entró: Pastore, en una de las pocas que hizo bien, enganchó en el área grande y tocó para Lavezzi, quien le pegó como venía y la pelota fue directo -y fácil- a las manos de Bravo. Además, más tarde asistió bárbaro a Higuaín, en la jugada que pudo ser la victoria y la consagración aunque el Pipita, de nuevo, pifió bastante feo. “Queríamos darle algo a la gente y a nosotros mismos también porque nos lo merecíamos. Queríamos reivindicarnos”, avisó el hombre, de 30 años, que la rompe en el PSG y que hasta ayer había jugado cuatro minutos ante Colombia (convirtió en la serie de penales).
En medio de la tristeza, Lavezzi se tomó tiempo para dedicarle un párrafo a Messi, su amigo. “Más allá de la ambición de todos, la frustración de no haberlo hecho, Messi es el que más lo siente”, dijo. Y agregó: “Es el mejor del mundo, y tal vez uno con esas cosas se autopresiona. El pensaba, como nosotros, que ésta era la Copa que nos iba a consagrar. En algún momento le va a tocar ganar”. Puede ser, pero por ahora sólo hacen agua. Como el mar de lágrimas del Pocho...
De hecho, con un relevamiento cronológico de los hechos, se ve que no existió tal cruce. Es que la supuesta noticia empezó a circular cuando todavía faltaba que varios futbolistas de la Selección volvieran al vestuario. Y Mascherano y Messi fueron los dos últimos en dejar el campo de juego y, por lo tanto, unirse a sus compañeros. De esta manera, Javier todavía no había podido tener contacto íntimo con Banega cuando ya se había corrido la bola de un intercambio de ideas poco amistoso.
Lionel
Messi no apareció cuando el equipo más lo necesitó, perdió muchas
pelotas y se quedó sin levantar otro título con la Selección Argentina.
Una lástima.
El país hoy sintió el golpe. Todos los amantes de Lionel Messi hoy esperaban "su" partido, ese que le permita silenciar tantas críticas.
Nada de eso pasó y el delantero de Barcelona no respondió, desapareció en los momentos que el equipo más lo necesitó y así sumó una herida en su corazón albiceleste.
Es verdad, La Pulga recibió muchísimas patadas de distintos jugadores de Chile, pero nunca se mostró como la mejor opción para la ofensiva del elenco de Martino.
La actitud no se negocia y Messi plasmó en el césped una nueva falta de amor propio, algo que siempre se le criticó.
Una lástima porque es el mejor del mundo, porque es un notable goleador, pero hoy, esa Pulga enorme, no estuvo a la altura.
Pablo Zabaleta: (5) Como que no se animó a resolver cuando pudo ser decisivo
Martín Demichelis: (6) Firme, líder para salir jugando
Nicolás Otamendi: (7) Consolidado, muy sacrificado, exponiendo todo su cuerpo siempre
Marcos Rojo: (6) Corazón y carácter. Pareció ser penal un agarrón que le hicieron en el final
Lucas Biglia: (5) Mejor sin la pelota que con la misma. Le faltó acomodarse
Javier Mascherano: (8) Titánico, descomuncal, los cimientos del equipo. Consolida su imagen de imprescindible más que nunca
Lionel Messi: (5) Lejos del área, muy perseguido por rivales chilenos que no lo dejaron en paz, con faltas y artimañas.
Javier Pastore: (6) Por momentos fue el único que la pidió para quitarle responsabilidad a Messi. Intentó jugar con profundidad
Di María: (5) Se fue por una lesión en un partido donde pudo sacar provecho de su velocidad
Sergio Agüero: (6) Descomunal esfuerzo para buscar la pelota. Bien en lo táctico presionando
Ezequiel Lavezzi: (5) Embarullado. Sacrificado pero sin incidencia.
Gonzalo Higuaín: (3) Desdibujado, desaprovechó una nueva oportunidad para ser de los indiscutidos. Estigmatizado
Ever Banega: Displicente por momentos, queda en claro que no es enganche ni puede rendir como Pastore de espaldas al arco. Error de Martino.
LA FIGURA
Javier Mascherano. Un león como siempre, hasta la última gota de sudor. Equilibrista, expeditivo, siempre a la altura de las circunstancias.
LA CLAVE
Vital marca al limite de la falta sobre Messi no dejó soñar. Se suprimieron, se conocían, fueron intensos y al final terminó siendo un partido más entretenido que bien jugado.
EL ARBITRO
Wilmar Roldán (Regular)
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
"Mereció ganar Argentina"
Martino valoró el trabajo a pesar de la derrota.
04-07-2015
Martino pidió no dramatizar tras la final perdida ante Chile y sostuvo que la Selección tendría que haberse llevado la Copa. Y pidió calma. "Mañana vamos a seguir por el mismo rumbo y con los mismos 23 jugadores”.
Lejos de amigarse con la autocrítica, Martino pidió no dramatizar tras la final de Copa América perdida ante Chile y fue claro con su concepto: “A lo largo de los 120 minutos creo que Argentina mereció ganar. En los penales no nos tocó. Lo vamos a volver a intentar con estos futbolistas que seguramente están llorando la derrota en el vestuario”.TODAS LAS FRASES DE MARTINO
-“Nos toca vivir una situación similar a un año atrás pero los jugadores lo hicieron muy bien, con mucha entrega y honestidad”.
-“Argentina lo mereció un poco más pero en los penales no nos tocó”.
-“Esto es una cuestión de dos equipos. Argentina no brilló pero Chile tampoco. El equipo más goleador del torneo casi no nos generó situaciones”.
-“Fue más lo que nos neutralizamos que lo que pudimos jugar. Nos faltó poder convertir esas tres opciones poder convertir”.
-“Una cosa es no poder ganar una final y otra pensar que hay que cambiar a los 23 futbolistas”.
-“Voy a seguir contando con estos 23 y algunos más, pero no significa nada respecto al futuro”.
-“Tuvimos situaciones muy claras que podrían haber cambiado el partido”.
-“El día de mañana me lo imagino igual y con los mismos futbolistas”.
-“Lavezzi por Di María no lo buscamos, queríamos un delantero en ese lugar porque era un puesto de salida. Queríamos que defendiera como volante y atacara como wing, lo hizo muy bien”.
-“A Higuaín lo metí por el Kun que estaba cansado y por sobre Tevez por la talla, para que los demás puedan buscar la segunda pelota”.
-“Banega entró porque Pastore se fue apagando en el segundo tiempo. Ever siempre había rendido en ese lugar y juega en los tres lugares del medio sin problemas. Me pareció lo más lógico”.
-“Messi estuvo controlado, el Kun también. Pero también Valdivia y Alexis Sánchez. Debió ganarlo Argentina”.
-“Hay mucho margen para seguir creciendo. Si se toma en cuenta el tiempo que hemos estado juntos creo que esto es muy positivo”.
-“No vi un partido donde Chile debía ganar 4-0. Vi a dos selecciones excelentes. Ubico a Chile en un lugar de mucho privilegio a nivel Mundial. Tienen que ver qué pasó con Brasil, con España, con Alemania...”.
-“Los vamos a volver a intentar con estos futbolistas que seguramente están llorando la derrota en el vestuario”.
-“Estas derrotas no me hacen dejar de ser un tipo frío y analítico. Sigo reconociendo los méritos de los rivales, pero en los 120 minutos debió haber ganado Argentina”.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
“Creíamos que ésta era nuestra...”
La congoja de Lavezzi.
05-07-2015
Lavezzi se lamentó, pero además bancó a Messi: “Es el que más lo siente”, reveló.
Es un mar de lágrimas. Ezequiel Lavezzi rompió en llanto. “Pensar que para muchos no va a haber otra posibilidad de obtener algo importante con la Selección es triste. Por cómo se habían dado las cosas, creíamos que ésta era nuestra Copa. Los que vienen tienen que absorber algo de lo que se ha creado por más que en lo deportivo no ganamos cosas. Pero estamos bien en cuanto a valores humanos”, dijo el Pocho, que ingresó por la lesión de Di María. Sin embargo, Chile le arrebató el sueño a la Argentina y al delantero que trató de cubrir la banda que dejó libre Angelito, aunque no lo hizo bien y, a tono con el resto de sus compañeros, no cerró una buena noche.Eso sí, vale aclarar que dentro de su partido mediocre, el ex San Lorenzo participó de un par de situaciones claras. La primera, apenas entró: Pastore, en una de las pocas que hizo bien, enganchó en el área grande y tocó para Lavezzi, quien le pegó como venía y la pelota fue directo -y fácil- a las manos de Bravo. Además, más tarde asistió bárbaro a Higuaín, en la jugada que pudo ser la victoria y la consagración aunque el Pipita, de nuevo, pifió bastante feo. “Queríamos darle algo a la gente y a nosotros mismos también porque nos lo merecíamos. Queríamos reivindicarnos”, avisó el hombre, de 30 años, que la rompe en el PSG y que hasta ayer había jugado cuatro minutos ante Colombia (convirtió en la serie de penales).
En medio de la tristeza, Lavezzi se tomó tiempo para dedicarle un párrafo a Messi, su amigo. “Más allá de la ambición de todos, la frustración de no haberlo hecho, Messi es el que más lo siente”, dijo. Y agregó: “Es el mejor del mundo, y tal vez uno con esas cosas se autopresiona. El pensaba, como nosotros, que ésta era la Copa que nos iba a consagrar. En algún momento le va a tocar ganar”. Puede ser, pero por ahora sólo hacen agua. Como el mar de lágrimas del Pocho...
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
No hubo pelea con Banega
Banega en la ola de rumores.
05-07-2015
Mascherano desmintió una pelea en el vestuario con Ever. “Nunca señalaría a alguien que tuvo los huevos para patear un penal en una final ante 70 mil personas”, aseguró.
Mientras Chile recibía el trofeo, surgió el rumor de una pelea en el vestuario argentino. Se dijo que Mascherano increpó a Banega por cómo pateó su penal y que se fueron a las manos. Sin embargo, el mismo Javier se encargó de desmentirlo. “Escuché que me agarré con Ever. Yo no soy así, es ridículo”, aseguró el jugador del Barcelona. Y fue más allá: “Nunca señalaría a alguien que tuvo los huevos para patear un penal en una final ante 70 mil personas”. Incluso, en medio de la tristeza por la final perdida, Masche se sintió tocado por el rumor: “Pueden criticarme por cómo juego, pero no por eso, no soy así”.De hecho, con un relevamiento cronológico de los hechos, se ve que no existió tal cruce. Es que la supuesta noticia empezó a circular cuando todavía faltaba que varios futbolistas de la Selección volvieran al vestuario. Y Mascherano y Messi fueron los dos últimos en dejar el campo de juego y, por lo tanto, unirse a sus compañeros. De esta manera, Javier todavía no había podido tener contacto íntimo con Banega cuando ya se había corrido la bola de un intercambio de ideas poco amistoso.
Una Pulga sin altura
El país hoy sintió el golpe. Todos los amantes de Lionel Messi hoy esperaban "su" partido, ese que le permita silenciar tantas críticas.
Nada de eso pasó y el delantero de Barcelona no respondió, desapareció en los momentos que el equipo más lo necesitó y así sumó una herida en su corazón albiceleste.
Es verdad, La Pulga recibió muchísimas patadas de distintos jugadores de Chile, pero nunca se mostró como la mejor opción para la ofensiva del elenco de Martino.
La actitud no se negocia y Messi plasmó en el césped una nueva falta de amor propio, algo que siempre se le criticó.
Una lástima porque es el mejor del mundo, porque es un notable goleador, pero hoy, esa Pulga enorme, no estuvo a la altura.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
¿Qué hizo Messi?
Messi en la computadora.
05-07-2015
Leo no jugó bien en la final y Argentina lo sintió. Mirá los números del capitán en el partido contra Chile. Que no haya pateado ni una vez al arco, es una señal.
Chile se preparó especialmente para esta final: cambió el
esquema pensando en cómo marcar a Messi. No hizo falta emular al
suspendido Gonzalo Jara y su famoso dedo que sacaron a Cavani y a
Uruguay de la Copa en cuartos de final. Fue el propio capitán argentino
el que padeció la fricción estratégica de la Roja y jamás pudo
sentirse cómodo en una final en la que estuvo lejos de brillar en parte
por mérito trasandino.
La jugada más grosera fue una patada de Gary Medel al estómago del 10 en el primer tiempo, castigada con amarilla por el árbitro colombiano. El mismo castigo usó para sancionar a Marcelo Díaz por tironearlo de la camiseta en mitad de cancha cuando salía el contraataque rumbo al arco de Claudio Bravo.
Después, casi que los hombres de Sampaoli se fueron turnando para cometer faltas sistemáticas que le impidieran a Messi (o sea, al juego de Argentina) llegar tranquilo a tres cuartos de cancha. Beausejour hizo un laburo fino por ser el marcador que tenía desde su sector.
La única que se pudo escapar fue justamente la jugada a los 45 minutos del segundo tiempo que comenzó Lionel, abrió para Lavezzi y que después desperdició Higuaín, ésa que de haber sido aprovechada, hubiera significado la vuelta olímpica.
Si bien Messi fue el objetivo principal, los chilenos no dudaron en frenar con falta cuando otro argentino se escapaba, como el agarrón de Silva a Di María y la patada de Aránguiz, también a Angel, sobre el principio del partido que el árbitro no amonestó.
En Olé, pusimos a Messi en la computadora para mostrarte y te lo mostramos.
TIROS AL ARCO.
Una señal de lo poco decisivo y cerca del gol que estuvo Leo. Ningún tiro de él llegó al arco. Cuando lo hizo, se lo rechazaron antes.

ASISTENCIAS
Toque neto para un compañero para un gol, sólo uno en el primer tiempo. Un tiro libre desde derecha que Agüero casi aprovecha.

PASES
La computadora terminó dando 26 pases bien de Leo y 10 que terminaron en pies chilenos. Apenas uno fue incisvo generando la mejor jugada argentina del partido y fue cuando se la tocó a Lavezzi en profundidad, remató el Pocho e Higuaín se perdió el gol.

FOULES
Si bien recibió un patadón muy fuerte de Medel, en 120 minutos le hicieron apenas nueve infracciones. No tanto porque los chilenos le esquivaran a cometer falta, si no más por su discontinuidad a la hora de manejar la pelota. Leo cometió dos foules.

PELOTAS RECUPERADAS
Las veces que se retrasó, terminó recuperando la pelota. Así no pesó tanto cuando presionó en ataque. En total, recuperó cinco pelotas.

¿POR DONDE JUGÓ?
Arrancando casi siempre por derecha y sin retrasarse mucho a buscar la pelota. No varió a lo que hizo en general durante la Copa América.

La jugada más grosera fue una patada de Gary Medel al estómago del 10 en el primer tiempo, castigada con amarilla por el árbitro colombiano. El mismo castigo usó para sancionar a Marcelo Díaz por tironearlo de la camiseta en mitad de cancha cuando salía el contraataque rumbo al arco de Claudio Bravo.
Después, casi que los hombres de Sampaoli se fueron turnando para cometer faltas sistemáticas que le impidieran a Messi (o sea, al juego de Argentina) llegar tranquilo a tres cuartos de cancha. Beausejour hizo un laburo fino por ser el marcador que tenía desde su sector.
La única que se pudo escapar fue justamente la jugada a los 45 minutos del segundo tiempo que comenzó Lionel, abrió para Lavezzi y que después desperdició Higuaín, ésa que de haber sido aprovechada, hubiera significado la vuelta olímpica.
Si bien Messi fue el objetivo principal, los chilenos no dudaron en frenar con falta cuando otro argentino se escapaba, como el agarrón de Silva a Di María y la patada de Aránguiz, también a Angel, sobre el principio del partido que el árbitro no amonestó.
En Olé, pusimos a Messi en la computadora para mostrarte y te lo mostramos.
TIROS AL ARCO.
Una señal de lo poco decisivo y cerca del gol que estuvo Leo. Ningún tiro de él llegó al arco. Cuando lo hizo, se lo rechazaron antes.
ASISTENCIAS
Toque neto para un compañero para un gol, sólo uno en el primer tiempo. Un tiro libre desde derecha que Agüero casi aprovecha.
PASES
La computadora terminó dando 26 pases bien de Leo y 10 que terminaron en pies chilenos. Apenas uno fue incisvo generando la mejor jugada argentina del partido y fue cuando se la tocó a Lavezzi en profundidad, remató el Pocho e Higuaín se perdió el gol.
FOULES
Si bien recibió un patadón muy fuerte de Medel, en 120 minutos le hicieron apenas nueve infracciones. No tanto porque los chilenos le esquivaran a cometer falta, si no más por su discontinuidad a la hora de manejar la pelota. Leo cometió dos foules.
PELOTAS RECUPERADAS
Las veces que se retrasó, terminó recuperando la pelota. Así no pesó tanto cuando presionó en ataque. En total, recuperó cinco pelotas.
¿POR DONDE JUGÓ?
Arrancando casi siempre por derecha y sin retrasarse mucho a buscar la pelota. No varió a lo que hizo en general durante la Copa América.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
Otra vez la misma piedra
El Apache jugó poco, pero le dio la clasificación a Argentina contra Colombia.
05-07-2015
Relegado por Martino, Tevez sufrió la final desde el banco y en los penales arengó a sus compañeros. Carlitos no tuvo la chance de dejar su huella: una verdadera pena.
Una cajita de cristal. Prolija. Inmaculada. Sin imperfecciones. El Tata Martino, preocupado más por neutralizar el fútbol de Chile que hacer brillar el oro propio, propuso jugar un partido sin sorpresas. Todo sabido de antemano, previsible y aburrido. Frío y cerebral. El entrenador argentino, al fin y al cabo, apostó al cemento antes que al potrero. Fue a lo seguro. Ahí lo vimos entonces, sentadito y con frío, a Carlitos Tevez en el banco de suplentes. El corazón, la sangre. El DT respaldó a esos jugadores que lo transportaron a la final y dejó al jugador del pueblo de la línea para afuera.Había cierta sensación de que el Apache estaba predestinado a redimirse en esta Copa América. Que el destino lo perseguiría, lo alcanzaría y no lo dejaría irse de Chile sin gloria. El penal, el séptimo penal en la agónica definición ante Colombia, lo había encontrado casi de casualidad. El Tata, en otra apuesta de peso, lo había marginado de los primeros seis ejecutantes quizá para protegerlo luego del remate que erró en la Copa 2011. Justo a él, el que cayó mil veces y se levantó siempre. El que se convirtió en ídolo en todos los equipos por los que pasó...
Muchos en el laburo, la parada de colectivos o en el kiosco, hoy estarán discutiendo por qué Carlitos miró otra final desde afuera. El Mundial, también con otro fallo insólito de Higuaín, lo había visto mientras jugaba al golf, enojado con más de uno por haberlo dejado sin Brasil 2014. Y anoche, vaya paradoja, la Selección otra vez tropezó con la misma piedra. Tevez, MVP del Calcio con 20 goles y finalista de la ultima Champions League, terminó arengando a cada uno de sus compañeros antes de los penales. Una función demasiado secundaria para alguien de su estirpe. Qué pecado.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
Fumátelo en Pipa
A 12 segundos del final del tiempo regular, recibió de Lavezzi y la tiró afuera: ángulo cerrado, pero gol factible...
05-07-2015
Higuaín falló un gol increíble en el descuento y el penal en la definición. Pudo ser su revancha del Mundial pero fue otro cierre de pesadilla. ¿Qué va a ser de su futuro?
Era su revancha, triplicó su pesadilla.Era el final del tiempo regular. Faltaban 12 segundos, saquen del medio y te llevás la Copa, pero no hubo caso. Messi armó una jugada a lo Messi, Lavezzi metió la pelota cruzada y Gonzalo Higuaín quedó tirado en el piso, casi contra la red, masticando barro. Es cierto que tenía poco ángulo, tanto como que pareció suficiente para que la pelota entrara al patear sin marca encima y con Bravo implorándole a los espíritus. Es cierto que el centro bajo de Lavezzi pareció un poquito adelante, tanto como que un 9 de su jerarquía debería meterla en situaciones tan decisivas como ésta.
Era el segundo penal argentino de la serie. Chiquito Romero le había manoteado el derechazo a Arturo Vidal, aunque -corazones locales paralizados mediante- terminó en gol. Y entonces fue el Pipita, caminó esos metros interminables, acomodó la pelota y la mandó a la noche de Santiago con un derechazo al vacío. Con Carlos Tevez -el centrodelantero del penal decisivo contra Colombia- en el banco, el contraste se agiganta.
Como se agiganta la pesadilla a casi un año de aquel despilfarro cara a cara con el gigante alemán Neuer, en el primer tiempo de la final del Mundial 2014. Del Maracaná de Río de Janeiro al Estadio Nacional de Santiago sin escalas en un raid en el que Higuaín pudo haber terminado vestido de héroe y hoy lo encuentra cerca de ser un villano deportivo.
El 9 del Napoli ingresó, a 16 minutos del final del tiempo reglamentario, en lugar del Kun Agüero. Lento, bastante previsible, pivoteó un par de bolas, entregó mal otra y fue -en general- presa fácil de esos perros de presa caracterizados por Gary Medel y compañía.
¿Y ahora? Sólo el tiempo, como de costumbre, determinará el peso de esa imagen con la cabeza mirando el piso y volviendo a la mitad de cancha luego de fallar su penal. No es una imagen menor, bajo ningún punto de vista. Porque es joven (27 años), tiene jerarquía y recorrido internacional, hace goles en Europa, aunque esta nueva final despilfarrada lo ubica -nuevamente- en el podio de los señalados por un nuevo título que se escapó de las manos con esa pifia a los 92 minutos y el penal fallado.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
Tenía que hacer la gran Carlitos
Higuaín definió pero la pelota pegó del lado de afuera de la red.
05-07-2015
Como “protegió” a Tevez en los penales ante Colombia, el DT debió repetir con Higuaín tras la final en Brasil.
La nueva frustración de Argentina, una más de esta cadena que parece interminable, dejó sobre la mesa rendimientos individuales chatos que exceden a Messi. Rendimientos que abren interrogantes a futuro. Rendimientos y situaciones que generan preguntas de acuerdo a decisiones de Gerardo Martino. Y es en el terreno de los benditos penales -y la propia final- cuando surge una comparación con lo que había pasado en los recientes cuartos de final.“A Tevez no lo puse a patear entre los cinco primeros porque la última vez, en una situación así, lo erró... Dimos tantas vueltas que él terminó pateando el decisivo. Es increíble”, había reconocido el Tata sobre su decisión de no querer que Carlitos pateara primero en la serie ante Colombia. Lo hizo para protegerlo (Apache finalmente ejecutó el séptimo) luego de que fallara el que dejó a Argentina afuera de la anterior Copa América. En resumen, buscó quitarle presión, resguardarlo... Si se sigue esa línea direccional, entonces el Tata tampoco debió haber hecho algo parecido con el Pipita, primero no ponerlo en lugar de Agüero y después no designarlo entre los ejecutantes, dado que llegó con una mayor carga negativa por un hecho aún más reciente en la final del Mundial: no haber metido frente a Alemania esa pelota que le quedó picando de frente al arco como sueña tenerla todo atacante. Así las cosas, más resistido que nunca por los hinchas y con otros puntas que vienen pidiendo pista desde abajo, no sería descabellado que su etapa en la Selección haya terminado.
COPA AMERICA / CHILE 0 (4) - ARGENTINA 0 (1)
Argentina no fue Argentina
La más clara de la Selección: cabezazo de Agüero que encuentra muy bien parado a Bravo. Argentina no estuvo ni siquiera fina para definir.
05-07-2015
Sin pelota al piso ni juego asociado, la idea de Martino no jugó la final y las individualidades también fracasaron. Chile, con errores, fue fiel a sí misma.
Los grandes equipos son los que imponen las reglas. Se juega a lo que ellos quieren, entre otras cosas porque desde lo colectivo y lo individual entrelazando trazos, van marcando ritmos, estrategias y tácticas. Ayer no hubo una supremacía clara del nuevo campeón de América, y hasta estuvo más cerca de perderlo que de ganarlo en el parámetro siempre sesgado de la contabilización aséptica de las chances de gol. Pero en una final pareja y cerrada, Chile estuvo más cerca de la mejor versión de sí mismo. Argentina, en cambio, nunca fue Argentina.Aún con virtudes y defectos, el equipo de Sampaoli fue más fiel a sí mismo, más auténtico, y en esa identidad más consolidada le impuso su sello al partido, aún a riesgo de darle al rival todo el campo a sus espaldas, como en esa última jugada de los 90, con Messi, Lavezzi y la chance perdida en la línea por Higuaín. En cambio, Argentina quedó a media agua, indecisa entre la presión alta y la pelota al piso que es la idea madre del entrenador, y la realidad de un partido que lo fue tirando para atrás. Y en ese vaivén quedó mitad del equipo de un lado y mitad para el otro, con los delanteros flotando en intrascendencias, mientras los de atrás, sin opciones de pase claros, fueron presa fácil de la presión chilena. Desde Martino para abajo, a la Selección le costó reaccionar ante la evidencia. Terminó jugando de contra más por inercia que por indecisión, una imagen residual y borrosa de la Argentina anterior. Y así se fue desangrando de a poco.
No es casual esta media agua en la que se metió el equipo. Está en una transición entre lo que impuso Sabella, sobre todo en la etapa final del Mundial, y la idea que el Tata todavía no terminó de desarrollar. Le falta entrenamiento, coordinación, naturalizar movimientos. Cuando la exigencia futbolística, física y psicológica sube, lo que sale fácil contra rivales débiles se empieza a debilitar. Eso pasó ayer.
Los cuatro años de Bielsa y los dos de Sampaoli explican los conceptos más claros que tuvo Chile. Se notó en lo bien que explotó las espaldas de los laterales, sobre todo la de Rojo, por ejemplo. Pero esto no exime los papelones individuales de la Selección, porque si algo Argentina tiene es la chance de que sus estrellas tapen los baches colectivos. Messi jugó un primer tiempo flojo, lo que vino después fue peor. El pique que inició la jugada que perdió Higuaín fue su única participación decente. En el suplementario no estuvo. Pastore jugó más para que lo putearan que para que lo aplaudieran, Agüero perdió toda la tarde contra los centrales, Di María se desgarró de lo desbocado que está, de Higuaín mejor no agregar nada, y habrá que escribir un manual que explique de qué juega Lavezzi, porque no termina siendo ni volante ni delantero, y porque cuando tiene el gol define al bulto y con los ojos cerrados. Los que zafaron fueron los centrales y Mascherano. Lo que queda por definir es qué queda en pie después de este tsunami. Todavía es muy pronto para evaluar daños.
Argentina, acostumbrada a la frustración
Desde la Copa América del ‘93 que la Selección mayor no puede coronarse campeona, dejando cada vez más grande aquellos tiempos de Kempes, Maradona, Caniggia, Batistuta y Ruggeri.
La tristeza que al menos tuvo hidalguía en la final ante Alemania en Brasil 2014, ayer no tuvo ni eso en un partido amargo y dolorosamente cobarde. Como en la Copa Rey Fahd del 95 con Passarella, como en la Copa América del 2004 con Bielsa, como en la Copa Confederaciones del 2005 con Pekerman, como en la Copa América del 2007 con Basile, como en la Copa del Mundo con Sabella y ayer con el Tata Martino, las finales perdidas ya son una pésima y horrenda costumbre. Así fue que todo lo que ganaban las juveniles en esta década, se perdían cuando pasaban a jugar en la selección mayor. Passarella, Bielsa, Pekerman, un rato de Basile, Maradona, Sabella y ahora el Tata no logran cortar la terrible mufa que en otros tiempos parecía imposible.
Todo esto que sucedió hace más inmenso el logro y el legado histórico de jugadores como Fillol, Kempes, Maradona, Ruggeri, Burruchaga Caniggia, Batistuta, Goycochea, y Simeone. Y las figuras como entrenadores del Menotti, Bilardo y el Coco Basile. Todas esas generaciones aun hoy siguen siendo único e irremplazable.
Pasó la generación de los jugadores que fueron al mundial 98 con el sello que se arrastraba desde las Copas América con la suma de Verón, Ortega, Zanetti, Almeyda y otros que se volvieron contra Holanda y la mufa del mundial 94 con aquello que le pasó a Maradona empezó a gestarse. Después llegó la camada de nombres que habían ganado mucho en los juveniles, con Sorín, Riquelme, Cambiasso, Milito y tantos otros que pasaron del 2002 al 2006, con copas en el medio que otra vez dejaron sólo tristezas.
Luego apareció la otra camada que va desde Mascherano, Agüero, Messi, Di María, Romero, Demichelis, Higuaín y Tevez quienes pasaron con más penas que gloria por las manos de Basile, Maradona, Sabella y ahora el Tata Martino.
Estas tres generaciones de jugadores que fueron campeones en casi todo el continente europeo en equipos que pasaron a la historia con grandes títulos nunca lograron copiar esa gloria en Argentina.
Las estrellas son nuestras, pero las alegrías son ajenas
Multicampeones en sus clubes, a este grupo de futbolistas de la Selección argentina la gloria le sigue siendo esquiva. Chile fue el campeón y nuestro sueño se hizo trizas. Otra ilusión que se esfuma. El tren volvió a pasar...
La desilusión se instaló en los rostros, en los gestos y hasta en las lágrimas de un grupo de futbolistas que está acostumbrado a sentarse a la mesa del éxito en sus clubes. Pero con la Selección, siempre hay un último obstáculo que les juega en contra, por debilidades propias o agentes externos, y por algo la Selección Argentina acumula 22 años sin títulos oficiales y esa mochila se va haciendo cada vez más pesada, cuando llegan los momentos de definiciones.
En esta Copa América Argentina fue de menor a mayor. Tuvo sus mejores rendimientos en los duelos mano a mano con Colombia y Paraguay, en los últimos pasos de su camino a la final. Pero ayer en el partido de la gloria con Chile no hubo sociedades ni convicción para salir a quemar las naves. Se miró de reojo lo que hacía el rival, el primero que se le animaba a intentar mojarle la oreja, lo que le restó fluidez al juego y falta de compañía para los hombres de ataque.
Para esta generación de jugadores argentinos la Copa América podía ser una revancha. Casi un desahogo, o la ambición dejar atrás más de dos décadas de frustraciones. Y sin terminar de rodillas, ni clavándose puñales por lo que debieron y no pudieron hacer, chocaron de frente nuevamente contra otro resultado negativo, y recién cuando cicatricen las heridas que les quedó por haber estado a doce pasos de la gloria, podrán pensar en una nueva oportunidad en la Copa del Centenario, el año próximo, en Estados Unidos. Ahora, el dolor está en primer plano. Para los jugadores y para los hinchas.
Un verdadero karma: Argentina suma ocho finales perdidas y la de Chile es la quinta en los últimos diez años
Así como lo manifestó Javier Mascherano, el emblema del equipo, la Selección sufre un verdadero karma cada vez que tiene que disputar un encuentro definitorio. A lo largo de su historia, la "Albiceleste" cayó en ocho finales: tres por Copas América, otras tantas en Mundiales y las restantes por la Copa Rey Fahd y Confederaciones. El cuco más grande es Brasil, que venció en tres finales consecutivas (2004-2005-2007).
Como lo manifestó el propio Javier Mascherano luego de la derrota ante Chile por Copa América, las finales se han vuelto un karma para la "Albiceleste" porque sigue padeciendo una larga racha adversa (acumulan 22 años luego de la última Copa América lograda en Chile con el equipo conducido por 'Coco' Basile).
Haciendo un repaso, Argentina perdió tres Copas América, tres finales en Mundiales, una Copa Confederaciones y una Copa Rey Fahd. La selección de Brasil es la que más venció, ya que posee tres finales consecutivas en 2004, 2005 y 2007. Repasá cada una de ellas.
TODAS LAS FINALES PERDIDAS POR ARGENTINA
- Mundial 1930 vs Uruguay 2-4
- Mundial 1990 vs Alemania 0-1
- Copa Rey Fahd 1995 vs Dinamarca 0-2
- Copa América 2004 vs Brasil 2-2 (2-4)
- Copa Confederaciones 2005 vs Brasil 1-4
- Copa América 2007 vs Brasil 0-3
- Mundial 2014 vs Alemania 0-1
- Copa América 2015 vs Chile 0-0 (1-4)
No hay comentarios:
Publicar un comentario